Mario Vargas Llosa ha llegado a un nivel envidiable que cualquier escritor haya querido poder tener ese nivel como persona, no solo por el tema de su talento para escribir y redactar, sino también por el honor y gallardía de poder estar en las reales academias más importantes del mundo intelectual y académico; en este caso la española y francesa. Su sueño de ser escritor se materializó en Francia cuando de hacer  pequeños  reporte de los periódicos más importantes de Lima, llegó al país galo en busca de un sueño allí puedo escribir su primera novela “La ciudad y los perros” una obra que lo catapultó como un escritor brillante y una capacidad crítica para poder problematizar el entorno de una sociedad de brechas sociales y de nepotismo del estado  por problemas relacionados con el abuso de este y sus agentes, donde se reflejaba masiva macro vulneración de Derechos fundamentales en una sociedad donde los sondeos democráticos eran netamente primitivos.

El arequipeño al llegar a París como dice el “la capital cultural de Latinoamérica todos los porvenires del continente americano” se sabía que en esta  ciudad, nació el Concepto de las libertades, a raíz de la Revolución Francesa, donde en tiempos postreros fue  refugio de todos los eruditos y cultos de la opresión de las dictaduras militares opresoras de mitad del siglo XX, la mayoría latinoamericanos, donde estas  causaban malestar y oprobio a todos los nacionales refugiados y  encontraban en   la ciudad del amor protección que quizás otras naciones del mundo  no les podría dar , u otro organismo de Derecho Público Internacional en calidad de Protección en defensa de Derechos Humanos, por estas razones París en aquella época era la cuna del pensamiento universal, donde cualquiera persona que tenía sed  de conocimiento y ganas de brillar por luz propia , esta se las podría dar sin ningún formalismo o , en su efecto, cumplir ciertos estamentos burocráticos y aristocráticos que se necesitaba en América Latina para poder tener éxito en algo. Fue entonces el amor por la filosofía de Jean Paul Sartre que más añoro tener el Joven Vargas Llosa, empero su amor por el pensamiento del filósofo francés llegó a su fin,  puesto que en el año 1964 en el diario“ Le Monde” este publicó una columna donde decía que la literatura era una actividad inmoral, donde esta actividad se desarrollaba en países mancomunados por la corrupción y la pobreza, fue ese el desamor como también su posición con respecto a las dictaduras de Stalin y Mao, donde decía que entre el comunismo y el capitalismo prefería el primero debido a que nadie podía escapar de la historia, otro detonante también fue también la posición tibia con respecto a la situación jurídica y política de las Colonias Francesas del África donde se veía abusos de Derechos Humanos y fundamentales por parte del Estado Francés en un  mundo aparentemente globalizado y guiado por organismo internacionales como las Naciones Unidas  con el objetivo de garantizar la Paz mundial y así desviar al mundo a las guerras , y como a una posible Tercera Guerra Mundial  era falso o fatídico por toda la aberración que se vivía en esos territorios . Todos estos hechos netamente vergonzosos en cuanto a la posición claramente sesgada y con una Visión aparentemente pacífica y discreta nutrió en gran medida la apostasía a una bien quitada venda en los ojos que tenía el Joven  escritor y Periodista Mario Vargas Llosa por un pensamiento muy inhumano e irracional como lo son las ideas de izquierda.